Quienes más tienen dan menos. Lo que ocurre es que la gente que tiene menos necesidades por lo general proviene de familias donde sus padres les dieron todo lo que pidieron, formando un espíritu individualista, según el cual cada quien debe cuidarse por sí mismo.

 

En las familias más pobres, en cambio, se aprende a sobrevivir, y se desarrolla un espíritu cooperativista, puesto que al colaborarse unos con otros es más probable que se tengan mayores opciones de sobrevivencia. Luego, los primeros esperan que la gente aprenda a valerse por sí misma, y los segundos saben que es mejor colaborar.

Algunas personas opulentas se muestran solidarias, pero se trata de una solidaridad con publicidad: "miren...estoy ayudando", de tal manera que la cooperación a los necesitados no se hace por ayudarlos, sino para mostrarle al mundo entero "qué buenos que somos".

"Un famoso cuento judío relata que un señor falleció, al llegar al cielo pide conocer la diferencia entre cielo e infierno, el ángel acepta la solicitud y lo lleva en primera instancia al infierno. Se trataba de un cuarto donde las personas lloraban y gritaban desesperados al no poder comer de una olla que contenía un apetitoso puchero, el problema residía en que cada individuo estaba dotado de enormes cucharas, más grandes que sus propios brazos, de tal manera que lograban alzar algo de la comida pero era imposible que pudiesen llevarse algo a la boca con semejantes cucharas. Al señor de la historia le dio mucha pena y agradeció no haber sido malvado en vida, el castigo era atroz en el infierno. El ángel le llevó al cielo, quedó sorprendido al ver la misma escena: personas alrededor de una mesa, una olla con puchero, enormes cucharas, pero a diferencia de lo que sucedía en el infierno, las personas reían, charlaban y se la pasaban muy bien entre ellos. El señor le preguntó al ángel qué era lo que acontecía, si estaban los comensales en la misma situación que en el infierno, ¿por qué la pasaban tan bien? "¡Ah!" -exclamó el ángel- "lo que pasa es que en el cielo las personas no son individualistas, al darse cuenta que era imposible comer por sí mismos con las cucharas gigantes, se dan a comer unos a otros, y eso resolvió el problema. Saben ser solidarios, porque en vida no fueron individualistas".

Ayudarte es darte lo mejor de mi

No se trata de dar lo que me sobra y no necesito, cuando se actúa de tal manera es como que se viera al desafortunado como un basurero, o un moderno sistema de reciclaje: "lo que no me sirve te lo doy para transformarlo en puntitos celestiales". Durante la Navidad, es frecuente ver a niños pobres recibir de niños ricos muchos juguetes...inservibles: muñecas sin brazos, carritos sin llantas.

Quien da al necesitado, da lo mejor de sí, no se dan las migajas para que nos den las gracias, se da lo que podemos dar, y lo que damos sabemos que le será útil a quien lo necesita.

Ayudarte es sacrificar algo por ti, algo valioso para ambos, pero en el momento de tu desgracia se torna más valioso para ti. Darte lo que no me sirve no es darte nada, es deshacerme de un estorbo, en el fondo es como agradecer que te haya pasado una desgracia, de tal manera que puedo depositar en ti aquello que me incomodaba.

Darte lo que nos es útil a ambos, pero que en este momento de necesidad lo necesitas más que yo, es realmente amarte, y querer sacarte del sufrimiento. Se dice que el ser humano es el único ser vivo capaz de sacrificar su vida por sus semejantes, por lo que el amor se manifiesta como el más alto valor humano.

¿Por qué si somos humanos, preferimos muchas veces el egoísmo al altruismo? La Psicología Social ha estudiado este fenómeno, la idea es que cada persona debería obtener aquello que merece y que, cuando tal cosa no ocurre, los otros se deberían sentir presionados para cuidar que aquello acontezca. Por lo que se espera, partiendo de que el amor es una cualidad humana, que exista una tendencia a la equidad. Los psicólogos han demostrado que la posibilidad de ayuda se incrementa cuando quienes identifican una serie de rasgos comunes a ellos en los necesitados.
 

Se ayuda a los semejantes

En un medio que favorece la igualdad es más probable que las personas se ayuden unas a otras, mientras que en un contexto marcado por las diferencias, cada quien ve al otro como alguien diferente: "tan ajeno a nosotros, pobrecitos."

Se dice que la juventud actual está inmersa en un torbellino de valores egoístas y materialistas, se busca realizar sueños personales matizados de riqueza personal, se asimila la cosmovisión individualista expresada por los medios de comunicación, el famoso "sueño americano": ser feliz es tener una casa, un auto y mucho dinero para disfrutar de la vida.

La elección de una carrera profesional se la hace en función a la utilidad económica de la misma, cuando un hijo decide por una profesión social, la familia y la sociedad le censuran: ¿de qué vas a vivir?

Este es uno de los motivos por los que la deserción universitaria se ha incrementado, jóvenes en busca del éxito económico en vez de la autorrealización. Por lo tanto, no importan las potencialidades personales, menos la visión del entorno social de nuestro país, lo que vale es tener plata.

Triste es ver jóvenes desvalorizándose unos a otros debido a su condición socio-económica: la ropa que se usa, los lugares que se frecuentan, el tipo de coche que tienen. En un mundo regido por la apariencia, quienes no tienen son vistos como inferiores, bichos que se deben aplastar.

Cuando llegan las desgracias naturales a nuestra población: lluvias, sequías, turbiones, etc.; algunos jóvenes sólo saben que no hay caso de llegar al centro de las ciudades por las superavenidas, pero ignoran que muchas familias en localidades suburbanas o periféricas están sufriendo por hambre y frío.

Se llora porque le ganó Britney Spears a Cristina Aguilera en el concurso de MTV, pero se ignora que la humilde señora de la tienda de la esquina perdió su casa a pocos kilómetros. Los cercanos son sentidos como lejanos, y los lejanos como cercanos.

Mirémonos unos a otros, pisamos la misma tierra, la milenaria tierra donde surgió el Ayllu como sistema de sobre vivencia comunitaria o las Misiones Jesuíticas de nuestro Oriente. La tradición de nuestro pueblo es la colaboración, ¿qué nos ha pasado? Es inconcebible que se tenga que pedir a los diputados que den una "ayudita" para quienes han sido víctimas de la naturaleza. Es inconcebible que en un clima de desgracia se critique a las autoridades, a los trabajadores, a quien sea. Es inaudito que no hagamos algo entre todos por nosotros mismos.

Valdría la pena apagar la televisión, las radios, y cerrar las revistas, escuchar por un momento el silencio de nuestro pueblo, sentir la húmeda lágrima de nuestros niños en nuestro corazón, los rostros quemados por el sol de las madres sin techo, las manos vacías de los padres sin trabajo. Levantarnos de nuestro cómodo sillón y hacer algo, dar lo mejor de nosotros porque vivimos juntos, porque nos encontramos algún día en la calle y no nos reconocimos como iguales, porque yo estoy bien y tú no y eso no es justo.

 

Por: Bismarck Pinto Tapia
Psicologo

Se dice que el ser humano es el único ser vivo capaz de sacrificar su vida por sus semejantes, por lo que el amor se manifiesta como el más alto valor humano..


Triste es ver jóvenes desvalorizándose unos a otros debido a su condición socio-económica: la ropa que se usa, los lugares que se frecuentan, el tipo de coche que tienen. En un mundo regido por la apariencia, quienes no tienen son vistos como inferiores, bichos que se deben aplastar.



 


educabolivia © 2013                 
Friday the 13th. Custom text here.