Una pregunta con una respuesta por pocos conocida entre los docentes. El trastorno por déficit de atención e hiperactividad o TDAH visualiza a los estudiantes advertidos como casos especiales en las aulas educativas.

 

Este es un concepto que se mal utiliza muy a menudo. El significado dado por algunos entendidos en el tema dicen que la definición es muy preciso: dificultad para administrar la inteligencia. 

Los seres humanos tenemos dos tipos de inteligencia, la inteligencia intelectual, con el propósito de conocer y la inteligencia social con el propósito de adaptación al ambiente. Podría darse un concepto más completo, con lo anteriormente mencionado, como que el déficit atencional es la dificultad de administrar tanto la inteligencia intelectual como la emocional.
 
Muchas veces se tiende a asociar el déficit atencional con hiperactividad, estos no son lo mismo y deben ser separados. Pueden estar en conjunto pero son dos conceptos distintos. 
 
Hoy en día todos somos hiperactivos. La sociedad es hiperactiva, por lo tanto considerar que la hiperactividad es un sello específico de la niña o niño con déficit atencional es un enorme error. Los estudios dicen que la hiperactividad está presente en una minoría de niños con déficit atencional. 
 
La gran mayoría de los estudiantes no son hiperactivos, pueden ser inquietos, sobre todo cuando están bajo efectos de ansiedad. Se calcula que la prevalencia global del TDAH es de 5,29%.5 en niños en edad escolar. Los expertos indican que en el fondo los niños que supuestamente son hiperactivos, como tal son más niños impulsivos que hiperactivos. 
 
El déficit de atención tiene a la hiperactividad como una parte del trastorno o como algo separado. Los estudiantes con TDAH son los niños, niñas y jóvenes que no son capaces de concentrarse en una actividad escolar didáctica más que por un tiempo muy pequeño.
 
Ellos cambian continuamente de actividad y se dejan influir por todos los estímulos de alrededor. Les cuesta conservar la atención en algo y eso hace que se retrasen en las tareas y actividades escolares. Es en los colegios y escuelas donde se suelen detectar los problemas y donde está el origen de las soluciones. 
 
Los primeros síntomas del TDAH, por lo general, se manifiestan entre los 5 y 6 años: se distraen con gran facilidad, son impulsivos, dan respuestas poco reflexivas, tienen exceso de actividad motora. Todo ello hace que, en muchos casos, sean difíciles de tratar tanto por los padres en casa, como por los profesores en el colegio.
 
Según datos en cada clase puede haber entre uno y dos niños con este trastorno, por lo tanto sería conveniente que haya un experto en TDAH en cada centro escolar con una triple función: identificar, asesorar y reforzar la intervención multidisciplinaria para ayudar a estos estudiantes. Se asegura que si se sabe manejar correctamente a estos niños en el aula se avanzaría con un 80% de la solución a este tipo de problema.
 
La dificultad consiste en que cuando se detecta a un niño con este trastorno y salta la alarma, a los profesores se les escapa el asunto de las manos porque no saben cómo actuar al no disponer de una formación suficiente para tratar estos casos. El docente tiene que informarse y saber qué es este trastorno y qué hacer con el niño o niña que lo sufre para crear ambientes educativos más adecuados. 
 
Al mencionar el TDAH o trastorno por déficit de atención e hiperactividad  siempre se insinúa de hecho que se dará un fracaso educativo. Demos vuelta y venzamos esa pesimista afirmación.
 
Pautas para trabajar con niños con TDAH en el aula
 
En ocasiones el alumnado con TDAH presenta dificultad en el aula que puede corregirse siguiendo algunos de los siguientes consejos:
 
Respecto del espacio físico
  • Estudiantes en fila. Colocar al alumnado en fila va a ocasionar que este no se distraiga con los compañeros y centre su atención en el docente.
  • El pupitre frente al docente. Colocar la mesa del estudiante frente al docente, no solo obligará a que tome atención en el docente sino que éste podría realizar una supervisión constante de la tarea que está realizando el alumno con TDAH.
  • Sólo materiales necesarios. Colocar en la mesa solamente los materiales necesarios para la asignatura en concreto permitirá controlar el material que utiliza el estudiante y por otro lado se evitará que se distraiga con objetos cotidianos del aula tales como un borrador o un bolígrafo.
  • Evitar ventanas y puertas. Si se parte que el alumnado con TDAH tiene un déficit de atención y la capacidad de distraerse es mucho mayor que un alumnado normal. Al ubicarlos cerca de ventanas o puertas no atenderán la clase.
 
Presentación de la clase a impartir
  • Seguir el ritmo de la clase. Ayudar a que al alumno le resulte mucho más fácil no solamente para que siga el ritmo de la clase sino entender mejor la explicación impartida.
  • Proporcionar un guion de lo que se vaya a dictar ese día. El anticipar un guion donde estén los puntos que se explicarán y su tratamiento facilitará que el alumno pueda seguir el ritmo de la clase.
  • Fomentar la participación activa. Este consejo no solamente va para el alumnado con TDAH sino para el alumnado sin ningún tipo de dificultad, con esto se propiciará que el alumno mantenga la atención continua en las preguntas que se están realizando, en las respuestas de sus compañeros y en las preguntas que se le realizan a el mismo. 
  • Contacto visual. Este contacto por parte del docente a este tipo de estudiante propiciará que en el momento que se presente una distracción, un simple gesto o un simple movimiento de mano va a hacer que vuelva a tomar atención.
  • Explicación de los conceptos que él sabe. Si el docente fomenta la motivación a través de preguntas o intervenciones simples para que el estudiante con TDAH pueda explicar de una forma clara algo que el docente da por sentado que sabe, va a hacer que no solamente se sienta más motivado para seguir participando sino que también los otros estudiantes o sus compañeros lo vean de una manera distinta. 
 
Evaluación y forma de hacer los exámenes 
  • Es muy importante agendar. Ésta marcará no solamente los deberes o tareas que tendría para el día siguiente, sino que también organizará las fechas de los exámenes y el contenido de los mismos. Este tipo de estudiante tiene gran dificultad para estructurar su tiempo y para llevar un orden en la agenda con lo cual supervisar la agenda por parte del docente va a facilitar que el estudiante sepa lo que tiene que estudiar. 
  • Valoración del trabajo diario. Como ya se dijo antes, este tipo de estudiante está acostumbrado a correcciones continuas, no solamente de su comportamiento, sino también de sus puntos negativos (no realización de sus prácticas o tareas). Vigilar que haya hecho algo va a propiciar que el estudiante este más motivado. 
  • Exámenes por partes. Si uno tiene déficit de atención y le cuesta concentrase durante largos periodos de tiempo, cuando se presentan exámenes escritos en la que se tienen una serie de preguntas correlativas no son convenientes para los estudiantes con TDAH. El presentar el examen por partes, pregunta a pregunta, va a facilitar que el estudiante solo centre su atención en la pregunta que está realizando en ese momento y se olvide del resto.
  • No más de un examen por día. Si tenemos en cuenta que al estudiante con TDAH le cuesta organizarse en casa y le cuesta estructurar su tiempo para dedicarle al estudio, pues si en el mismo día se le presentarán varios exámenes seguramente sea incapaz o tenga mucha más dificultad que el resto de los estudiantes para mantener ese ritmo de estudio y de pruebas.
  • Conceder más tiempo. Con el consejo del examen por partes, el concederle más tiempo va a facilitar que pueda exponer realmente lo que sabe y no se quede solamente en una hora para diez preguntas y solo lleguen a responder tres.
  • Exámenes de forma oral. Estas pruebas van a proporcionar una facilidad para decir lo que sabe, aparte el docente también puede guiar esa evaluación a través de preguntas puntuales.
 
Estos son solamente algunos de los aspectos que deben saberse y que se pueden trabajar en el aula con respecto al estudiante con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Creemos que es muy positivo saberlo...
 
Fuentes y enlaces relacionados:
 
 
 
 
 
 

 

El alumnado con TDAH o trastorno por déficit de atención e hiperactividad tiene un déficit de atención y la capacidad de distraerse es mucho mayor que un alumnado normal.


El déficit de atención tiene a la hiperactividad como una parte del trastorno o como algo separado. Los estudiantes con TDAH son los niños, niñas y jóvenes que no son capaces de concentrarse en una actividad escolar didáctica más que por un tiempo muy pequeño.


Los primeros síntomas del TDAH, por lo general, se manifiestan entre los 5 y 6 años: se distraen con gran facilidad, son impulsivos, dan respuestas poco reflexivas, tienen exceso de actividad motora. Todo ello hace que, en muchos casos, sean difíciles de tratar tanto por los padres en casa, como por los profesores en el colegio.


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