Nuestro país consume 1.3 millones de bolsas plásticas al día y  para una población de casi 12 millones de personas realmente es preocupante. Es necesario activar una política  nacional de educación para el cuidado de la madre tierra que incluya a todos los niveles, modalidades y subsistemas del Sistema Educativo Plurinacional y la comunidad en general.

 

En nuestro país, al igual que en otros, la bolsa de plástico es el producto que más se utiliza, las bolsas que nos dan en las tiendas se convierten inemediatamente en basura. Tanto su fabricación como su tratamiento posterior provocan muchos problemas al cuidado de la Madre Tierra.

Cada día se usa 1.3 millones de bolsas plásticas en Bolivia, a decir del ambientalista Edwin Alvarado, estas bolsas se utilizan solamente en las compras de la mañana como pan, huevos y otros, sin contar bolsas de comida y refresco para llevar, ni las de helados, leche o lácteos.

Esto es solo parte del consumismo al que se ha embarcado nuestra sociedad, es parte de los males contemporaneos que trajo la modernización mal entendida, más al contrario, una sociedad moderna, tendría que tener paráetros ecológicos y no de consumismo que involucra el deterioro de la madre tierra. 

Utilizar  bolsas de tela, una seria alternativa a considerar

Proveer una bolsa de tela a las familias costaría menos de la mitad, asegura el informe del CDS Molle. El documento destaca que las bolsas de tela se elaboran con materia prima y mano de obra nacional.

Las bolsas plásticas se fabrican en segundos, se usan 20 minutos y tardan 150 años en reintegrarse a naturaleza; en tanto que las de tela se utilizan cientos de veces y tarda apenas unos meses en descomponerse, asegura CDS Molle.

El 60% de los basurales es plástico (material que no se degrada) y las bolsas se constituyen en el principal elemento, esa que a diario nos hace la vida más sencilla, termina luego esparcida por las calles, campos y montañas. Ante esta situación es necesario promover o sustituir el uso de las bolsas plásticas por las bolsas de tela.Una Bolsa reutilizable evita como mínimo 6 bolsas x semana,  24 x mes,  288 x año.

Acciones a encarar

En este contexto, es necesario activar un mecanismo nacional de educación para el cuidado de la madre tierra que incluya a todos los niveles, modalidades y subsistemas del Sistema Educativo Plurinacional.

Abordar la temática desde las distintas asignaturas y que se constituyan parte fundamental del proceso de enseñanza – aprendizaje, a través de la relación con los problemas ambientales de la comunidad, con el propósito de que en los estudiantes, maestros y familia/comunidad  se fomenten, desarrollen y profundicen hábitos de cuidado, protección y amor por la madre tierra.

Lamentablemente en nuestro país, en la realidad concreta, se puede observar en las unidades educativas y en las comunidades en general, tanto del área rural como urbana, la ausencia total de prácticas que tengan que ver con el cuidado de la madre tierra; ante esta problemática se requiere perfeccionar las acciones con el fin de lograr un proceso de educación ambiental, desde la perspectiva del desarrollo sostenible como parte de la educación general e integral de la comunidad educativa, con el interés de desarrollar modos de pensar, sentir y actuar responsables ante el entorno ambiental y en respuesta a la crisis ambiental en el que está sumido el planeta.


Proveer una bolsa de tela a las familias costaría menos de la mitad, asegura el informe del CDS Molle. El documento destaca que las bolsas de tela se elaboran con materia prima y mano de obra nacional.


1.3  millones de bolsas plásticas se utilizan anualmente en Bolivia, sin contar bolsas de comida y refresco para llevar, ni las de helados, leche o lácteos.


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