El 10 de Noviembre de 1810 se produjo la sublevación en Potosí, hecho que contribuye a la guerra independentista del Alto Perú, hoy Bolivia. Esta es la fecha que queremos recordar hoy, homenajeando a un pueblo valeroso y de tanta riqueza humana, natural y cultural.


¿Sabías por qué VALER UN POTOSÍ es una frase que se aplica a algo o a alguien que es de mucho precio, valor o estimación? El origen de esta frase se encuentra en las fabulosas minas de plata y estaño que datan de la época precolombina potosina.La ciudad surgió al amparo de las minas en 1544 y llegó a convertirse —con más de 150.000 habitantes en el siglo XVII— en la mayor ciudad de América.

Soy potosino noble, digno y muy afortunado. Tengo riqueza no sólo en el Cerro Rico, todas mis montañas tienen riqueza por eso con orgullo les digo !soy potosino de alta ley!. Alvarado Terrazas Gonzalo.

Potosí es una de las ciudades más antiguas, famosas y de más historia de América, conocida por su derroche de riqueza, a cuya sombra surgieron centenares de iglesias, residencias, palacios y plazas. Las bellas artes cobraron un auge inusitado en este lugar entre los siglos XVII y XVIII y llegó a ser el mayor centro de producción de plata del continente convirtiéndose, en pleno siglo XVII, en la ciudad más grande de América. "¡Vale un Potosí!" fue una frase común en la época colonial para expresar el altísimo valor de un objeto. Esta frase encierra el orgullo de los potosinos por ser reconocidos mundialmente. 

 

El 10 de Noviembre de 1810, se llama a la sublevación en Potosí hecho que contribuye a la guerra independentista, tan memorable en el Alto Perú, hoy Bolivia. Esta es la fecha que queremos recordar hoy, homenajeando a un pueblo valeroso y de tanta riqueza humana, natural y cultural. Hoy Potosí, declarada por la UNESCO “Patrimonio Natural Cultural de la Humanidad”, celebra su grito libertario y su fecha más trascendente. Felicidades Potosí!!!.
 
El bullicio de aquellos días coloniales, de opulencia y abundancia, ha quedado atrás desde hace mucho, pero aún el visitante puede experimentar parte del esplendor y el encanto de esa época al contemplar las fachadas barrocas, los adornados balcones de sus edificaciones y sus estrechas calles empedradas. La ciudad creció desordenadamente al impulso de la plata colonial y al estaño republicano; de ahí la profusión de iglesias, monasterios y templos, de palacios y casonas con heráldicas que ostentaban el lujo y la prosperidad de la clase dominante de la sociedad. Cada callecita tiene una historia que contar: La Calle de las Siete Vueltas, la Esquina del Ahorcado, la Calle de los Mercaderes... Granito labrado, piedra tallada, balcones de hierro forjado, ladrillos de barro cocido, tejas rojas. Leyendas, historia, imágenes de un pasado en el que se entretejen al asombro y la sobreabundancia. 
 

La riqueza que generó el cerro rico de Potosí, fue la fuente de poder que a su vez dio origen a las ideas de libertad que germinaron en las aulas de la universidad de Charcas.

La perdurable presencia del cerro de Potosí, el Cerro Rico, testigo del sudor de millones de originarios es el principal emblema de este pueblo. Su riqueza, en estos días no sólo tiene importancia económica sino turística…Infinidad de museos guardan celosamente los testimonios de aquellos siglos de la plata, Tal vez uno de los más señalados sea el ubicado en la antigua Casa de la Moneda. Pocas edificaciones en el continente americano poseen su fuerza evocadora.

 

Aquellos estudiosos de la arquitectura y el arte hispanoamericanos se sentirán a sus anchas de Potosí. La ciudad es un verdadero cofre de reliquias cuyas fotografías son presencia obligada en las antologías ilustradas de arte universal. Las iglesias, con sus fachadas barrocas y sus retablos a todo lujo, son la consecuencia directa, por un lado, de la riqueza a manos llenas y, por otro, de la gigantesca afluencia de almas necesitadas de consuelo espiritual al comulgar con el pecado capital de la codicia en sus sueños de riqueza.
 
Los habitantes de Potosí son gente amable y hospitalaria. Por su indumentaria se puede distinguir la composición étnica de sus habitantes: algunos ostentan sus atuendos típicos de lana, que se remontan a la etapa precolombina o a una etapa más reciente; otros visten a la moderna, por lo general, los criollos descendientes de españoles. Aunque todos hablan, predominantemente, el quechua, mantienen las barreras de clase y etnia bien marcadas.
 
¡Ah, y una última recomendación! Abríguese bien, porque el frío y el viento son proverbiales en la ciudad de Potosí, Patrimonio Universal de la Humanidad, lugar de escasas precipitaciones, pero rezumante en historia y leyenda de un pasado fabuloso que desafía los tiempos!

Fuentes: Hugo Boero Rojo; Bolivia Mágica; Fred Kohler;   

Peter Mc Farren; Guía cultural y turística de Bolivia.
 
 
 
 
 
 
 
 

educabolivia © 2013                 
Thursday the 27th. Custom text here.