El 10 de Abril de 1899, 4000 bolivianos se enfrentaron en los campos de Paria; esta batalla pone fin a la Guerra Federal y cambia el destino de nuestro país.

 

 

Ir al Calendario

El 10 de abril de 1899, en los campos de Paria (Oruro) se produjo la batalla decisiva de la Guerra Federal, llamada la batalla del Segundo Crucero, en la que se enfrentaron el ejército federalista a mando de José Manuel Pando, apoyado por las fuerzas indígenas de Zarate Willka y el ejército republicano liderado por Severo Fernández Alonso.

Entre las causas para el estallido de esta guerra de conflictos internos están la rivalidad entre los partidos políticos y entre elites, protagonizada por liberales y conservadores en su lucha por el poder.

La historia narra que indígenas guiados por Zárate el "Temible Villca" protegieron a las tropas liberales, fueron los primeros en salir provocando el primer ataque a un escuadrón conservador a caballo que abrió fuego. Posteriormente y durante cuatro horas de enfrentamiento, ambos ejércitos se abalanzaron uno contra otro y se produjeron innumerables bajas, las tropas de Willka dieron cobertura a los liberales para varios ataques y maniobras (incluyendo asaltos de la caballería y de la infantería) este conjunto de tácticas paulatinamente volcaron a su favor el resultado de la batalla.

Los sobrevivientes del Ejército Constitucional huyeron a Oruro, posteriormente, Alonso,  aconsejado por su gente, huyó a Chile en compañía de su esposa. Como se puede apreciar, en el trasfondo de la guerra estuvo el movimiento indígena que se independizó muy pronto del control de los federales para actuar por cuenta propia. Zarate Willka buscó un gran levantamiento del altiplano y valles que reivindicara a los indios y organizara una nueva sociedad. Si bien los objetivos no están claramente explicados, el reclamo secular agudizado por los abusos de las clases dominantes desde la colonia y el periodo republicano, en particular las dos últimas décadas a partir de las leyes de ex vinculación, llevaron las cosas al punto de la explosión. Si Pando usó a Willka y sus huestes, éste aprovechó la alianza para desplegar un poder que en condiciones normales no habría podido organizar. Las acciones indígenas contra tropas federales pusieron en alerta a la junta y se inicio la represión. Los hechos de Ayo ayo, Mohoza, la insurrección de Peñas, la amenaza de un cerco sobre Oruro en febrero y marzo de 1899 y las acciones de sublevación en más de una veintena de localidades en tres departamentos del país, decidieron a Pando a tomar medidas en contra del movimiento indígena.

El Temible Willka había demostrado valor, don de mando y dureza en acciones verdaderamente exitosas comandando a miles y miles de indios. El 22 de Abril de 1899, Zarate y su estado mayor fueron hechos prisioneros en Sicasica, con lo que se desbarató la cabeza del movimiento que fue reprimido y disuelto sin contemplaciones. Zarate fue muerto en extrañas circunstancias en 1903. Así se cerró uno de los momentos más dramáticos del enfrentamiento entre la elite de poder y la mayoría aimara y quechua del país.

Las consecuencias inmediatas de este conflicto se manifiestan en el traslado de la sede de gobierno a la ciudad de La Paz, en el abandono de la condición federalista y en el comienzo de un nuevo periodo político en la historia republicana: La era Liberal.


 
 
 

 

 

 


educabolivia © 2013                 
Wednesday the 23rd. Custom text here.