1937 a 1984

Político, sociólogo y filósofo nacido en Oruro el 3 de junio de 1937. Estudio derecho e la Universidad en la Universidad de Montevideo, Uruguay, pero recibió su diploma de abogado en La Universidad Mayor de San Andrés en 1969.
Su vida política empezó cuando contaba con 15 años, se enroló a al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR); durante la década del 70 se definió como simpatizante “pensador” del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), para finalmente ingresar al Partido Comunista de Bolivia (PCB) en 1980.
En 1956 ejerció como periodista del diario La mañana de Montevideo, Uruguay. En 1958 fungió como subdirector del periódico La Nación. En 1960 fue nombrado Primer Secretario de la Embajada boliviana en Santiago de Chile  y ese mismo año fue electo diputado nacional por el MNR. En 1964 fue nombrado Ministro de Minas del gobierno de Paz Estenssoro.
Asimismo ejerció la docencia en varios centros de estudios superiores americanos y europeos.
Escribió varios libros de ensayo en los que exploró la sociedad y cultura política boliviana, y son consideradas piezas fundamentales de los estudios sociológicos contemporáneos. Entre sus principales libros se encuentran: Bolivia el desarrollo de la conciencia nacional (1967). El poder dual (1974), Las masas en noviembre (1980) y Lo nacional  popular en Bolivia (1987).
Rene Zabaleta Mercado fue un intelectual de la izquierda boliviana, resulto ser uno de los más representativos de la segunda mitad del siglo pasado. Su pensamiento se divide generalmente adentro a tres períodos: el primer nacionalista, seguido por marxista ortodoxo fase, y finalmente su marxismo poco ortodoxo más influyente de una perspectiva únicamente boliviana. De su preocupación por la diversidad social surgen sus conceptos de “formación social abigarrada”, la “crisis como método de conocimiento “o el de “la democracia como autodeterminación de las masas”
Zabaleta  falleció en México DF el 23 de diciembre de 1984..

 

 
 
 
 


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1884 a 1970

Arquitecto  nacido en La Paz el 28 de  noviembre de 1884. Sus  estudios de primaria y secundaria los realizó en el colegio San Calixto de la ciudad de La Paz; continuó sus  estudios superiores en el Instituto Nacional de Chile; a los 23 años se recibió como Ingeniero Arquitecto de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad del Estado de Chile. Es considerado como el arquitecto más importante de la primera mitad del siglo XX.
A su retorno a Bolivia  trabajó en La Paz. Pasó de los postulados modernistas que reflejan sus primeras obras (Alcaldía, edificio del Banco Central) a un estilo denominado neotiwanakota, en el que intentó replantear algunos principios estéticos indígenas, como la línea escalonada. Con esta tendencia, pocos años antes de la guerra Villanueva construyó el estadio de fútbol (hoy Hernando Siles); después de la guerra se levantó el Monoblock Central de la Universidad Mayor de San Andrés.
En 1930 durante el gobierno de Hernando Siles fue Ministro de Instrucción Pública, en su gestión decretó la primera norma para la educación del indio.
En 1929 fue nombrado Rector de la Universidad Mayor de San Andrés y en 1943 la primera Escuela de Arquitectura.
En 1953 se retiró definitivamente de la actividad académica. Villanueva murió en la ciudad e La Paz el 14 de mayo de 1970.

 

 
 
 
 


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1857 a 1940

Empresario nacido en Santa Cruz de la Sierra, el 10 de septiembre de 1851; se destacó en los mercados internacionales por ser uno de los más importantes proveedores de goma en el mundo.

Con 20 años de edad, Nicolás emigra a la localidad de Reyes en Alto Beni, para trabajar en el aprovechamiento de la quinina, el joven empresario descubre mayores potencialidades en la goma; se propone comercializarla a través del sistema "habilito". Este sistema consiste en proporcionar a los productores gomeros, a cambio de su trabajo, dinero, alimentos, instrumentos, vituallas y armas que sus hermanos enviaban desde Londres.

Los primeros clientes son prominentes empresarios quienes recibían estos recursos a cambio del rescate de la producción gomera que era remitida por Nicolás a sus hermanos, quienes la comercializaban en Brasil e Inglaterra.

Nicolás Suárez impulsa la Casa Suárez, desde allí se realizan las transacciones con el continente europeo, mediante sus oficinas propias en Londres. La empresa tiene más de mil ochocientos empleados, que trabajan en grandes talleres, barracas y oficinas dotadas de energía eléctrica y permanente comunicación telegráfica. No es raro ver contadores ingleses trabajando en la sede central de la empresa y se construye un pequeño ferrocarril para evitar las cachuelas que atravesaban el río Madera. En los años de mayor expansión económica, la Casa Suárez tiene enormes propiedades cercanas a los cinco millones de hectáreas y un capital superior a los dos millones y medio de libras esterlinas.

Nicolás además gestiona enormemente el desarrollo de la región. Financia la defensa del territorio en la Guerra del Acre y apoya con recursos a la guerra del Chaco.

La Primera Guerra Mundial y el colapso en los precios de la goma en el mercado internacional, originado por la fuerte competencia de Malasia y otros países asiáticos, determinan una lenta pero irreversible decadencia de la Casa Suárez y de su enclave en Cachuela Esperanza. En 1930, Nicolás Suárez introduce tecnología para el procesamiento de la castaña en el país e inicia la exportación de ésta, configurando lo que sería la principal actividad industrial del noroeste amazónico hasta nuestros días. Cuando estalla la guerra del Chaco, la fuerza laboral que vivía en Cachuela Esperanza es enviada al frente de guerra. La muerte de Nicolás Suárez en 1940 y los posteriores conflictos familiares por la herencia del gran industrial, determinan la declinación definitiva de esta ciudadela extraordinaria y la economía de la goma.

A partir de 1990, la ciudadela vuelve a poblarse y muchas familias usan las viejas barracas para establecer sus hogares. La comunidad de Cachuela Esperanza se sostiene actualmente con la recolección de la castaña, la agricultura en escala familiar, la caza y esencialmente la pesca. Autoridades de Riberalta, Guayaramerín y otras poblaciones del Beni, gestionan la recuperación de los archivos históricos de esta empresa. Igualmente autoridades y personas relacionadas a la actividad cultural, buscan financiamiento para la recuperación definitiva de este patrimonio cultural, con la finalidad de mejorar las condiciones de acceso y recepción de turistas en un futuro cercano..

 

 
 
 
 


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1926 a 1995

Maestro”, como lo bautizó la prensa boliviana, nació en Tupiza, Potosí, el 5 de mayo de 1926 y falleció, solo, pobre y enfermo, el 20 de marzo de 1995.
Dedicó toda su vida al fútbol, dejando su natal Tupiza a los 21 años para probar suerte en La Paz, ciudad en la que se enroló al Bolívar, uno de los equipos más populares del país.
Su debut se produjo el 29 de junio de 1947, y aunque no le fue bien en aquella ocasión a su equipo, menos de seis meses después Ugarte fue convocado a la selección nacional.
El momento más importante de la vida deportiva de Ugarte fue en 1963, cuando el onceno boliviano venció en la final del Torneo Sudamericano a la selección de Brasil por 5-4, con dos goles de “El Maestro”. Jugó dos veces fuera del país, en el San Lorenzo de Almagro argentino y el Once Caldas de Colombia, pero la experiencia fue corta por la nostalgia que Ugarte sentía por su tierra.
En 1966, y con 40 años de edad, “El Maestro” se jubiló del fútbol. Vivió sus últimos años en la pobreza, esperando que se efectivicen las promesas de los gobernantes de turno y con muchos problemas familiares.Á.

 

 
 
 
 


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1881 a 1941

Labrador, arriero comerciante y educador aymara, nació el 6 de febrero de 1881 en Warisata, provincia Omasuyos del departamento de La Paz. Sus padres fueron Tiburcio Siñani y Jacoba Cosme y tuvo seis hermanos. Contrajo matrimonio con María Quispe Huallpa el 9 de diciembre de 1900 y llegó a tener 12 hijos. Murió el 31 de enero de 1941.

Fue de carácter enérgico y tuvo gran fuerza de voluntad en todas las acciones que emprendía con un alto don de convencimiento que le permitió atraer a la gente “con una sabia inteligencia”. Sus primeros estudios formales los realizó en forma clandestina, ya que en esa época no se permitía que los indígenas ingresasen en la escuela formal. Realizaba el viaje hasta Huarina, a muchos kilómetros de su hogar para aprender a leer y escribir con el que fue su profesor Melchor Yujra y posteriormente con el hijo de éste. En su juventud completó sus estudios con el padre del Dr. Alberto López Mendoza.

Entre 1904 y 1909, se puso a la tarea de enseñar a los demás indígenas de su comunidad a leer y escribir, lo que le valió la persecución de las autoridades y su encierro temporal. Cuando salió libre, empezó nuevamente con su tarea. Para las elecciones de 1909 uno de los diputados por el Partido Liberal Ramón Gonzales en su afán de captar más votos se enteró del grupo de enseñanza que tenía Siñani. Se trasladó hasta Warisata y les ofreció pagar dos pesos a cada uno para que votasen a favor de los liberales. Oferta que no fue rechazada. Siguiendo esta política, fue invitado por el gobierno de Montes para que captase más votos ofreciéndole  dinero, ropa y casa. Siñani se negó al acuerdo, más bien pidió un profesor. Después del largo  trámite burocrático, fue designado profesor de Warisata Eduardo Pérez, al que siguieron varios otros.

La tarea de Siñani se ampliaba más al asistir a sus clases los indígenas de las comunidades cercanas. Las autoridades criollas de Achacachi, nuevamente lo persiguieron y lo encarcelaron, saliendo libre al poco tiempo. Sus cooperadores también fueron perseguido, incluso se cuenta que su hermano fue condenado a 10 años de cárcel sólo por portar material educativo y que fue obligado a arrastrar cadenas de una arroba desde Achacachi hasta Sorata siendo flagelado en el camino.

En sus constantes viajes se conoció con Elizardo Pérez en la población Umuphasa donde quedaron de acuerdo para crear y construir una escuela que pudiera albergar a todos los que querían estudiar. Así fundó la escuela de Warisata, el 2 de agosto de 1931.

En el análisis del proceso de la lucha por la educación indígena durante las primeras décadas del siglo XX, la fundación de la Escuela de Warisata es considerada el evento más importante como esfuerzo de resistencia a las formas de colonialismo interno criollo. Entre 1907 y 1931, el Estado creó las condiciones para que las escuelas indigenales se construyeran dentro de un marco legal que permitiese que cualquier comunidad con una población en edad escolar de 30 alumnos pueda instalar una escuela con un profesor. El estado reconociera la escuela prometía proporcional el mínimo de materiales de instrucción.

La creación de Warisata fue promovida por el Estado el 1931 y a pesar de que la Guerra del Chaco impidió cualquier avance en la educación durante los tres años que duró, este proyecto era seguido de cerca y con bastante interés por el Ministerio de Educación. Después de la guerra, funcionarios estatales irrumpieron en Warisata debido, en parte, a que por algún tiempo Elizardo Pérez perteneció al oficialismo republicano anterior al conflicto chaqueño. Como demuestran el apoyo y el continuo interés, los planes e ideales de la escuela no era del todo desconocido para el Estado, como se piensa comúnmente.

La primera manifestación estatal para la división oficial ante un currículo indígena y otro urbano había sido hecha en el Estatuto para la educación de la raza indígena de 1919 que promulgaba esencialmente los mismos principios delineados por Elizardo Pérez y Avelino Siñani en la famosa Declaración de los Principios de la escuela campesina de 1934. Este documento formulaba la misma diferenciación entre educación formal y académica para las clases urbanas y las clases no indias, por un lado, y una adecuación práctica basada en la experiencia y antecedentes culturales de los pueblos indígenas, por otro. En realidad la lista de materiales de las escuelas indígenas era muy similar a la planteada por Siñani y Pérez, las que se concentraban principalmente en la agricultura, el arte y la artesanía en su forma práctica.

Aunque se cuestiona la naturaleza innovadora del núcleo indigenal Warisata, su creación fue, ciertamente el evento más importante en el desarrollo de la educación indígena en la primera mitad del siglo XX.

Este núcleo permitió al Estado el control de los cientos de escuelas indigenales creadas durante la década de 1930 y parte de la de 1940.

Escuela revolucionaria

La importancia de la aparición de Warisata como una innovación educativa y cultural y una victoria de la autodeterminación indígena consistió en enfocar su currículo y su estructura organizativa en la sociedad indígena y sus tradiciones. Entre 1931 y 1938 Siñani y Pérez emprender la experiencia de la Escuela Ayllu de Warisata, que propone la creación de un modelo nacional educativo producto, partiendo de la realidad cuyo compromiso central se basa en la liberación del indio.

Sobre esa base, Warisata concibió una forma suprema de educación basada en la escuela del  trabajo productivo, aquella que se autoabastece por el taller y la tierra, dejando establecido que la peculiar organización del trabajo colectivista en los Andes, y sus consecuentes expresiones culturales, fueron un brote de las necesidades, por lo tanto donde era impensable otra forma de vida que no fuera colectiva y no se sostuviera por la “ley del esfuerzo”. Recogiendo ello, Elizardo Pérez señala que “…en Warisata el indio es un ser humano. En sus arcadas amplias y hermosas se pasea, dueño y señor de su cultura, de su pensamiento, de su espíritu. No existe en el recinto severo más disciplina que la instituida por el voto común de sostener la obra, de vivificar la escuela” (Pérez, 1934). Por eso, “…el indio, al realizar esta obra, no ha hecho sino obedecer sus hábitos ancestrales de trabajo cooperativo” (Pérez, 1934).

En fuerte contraste con la educación formal y académica que planteaba el gobierno con la política de castellanización impuesta por Juan Misael Saracho a principios de siglo, el modelo warisateño se orientaba mucho más a las necesidades culturales, sociales y económicas de las comunidades indígenas. Estaba dirigida a la educación práctica en las artes y artesanías nativas, en la agricultura, en la horticultura y en otros campos similares que pudiesen beneficiar directamente al individuo y a su comunidad.

Otro aspecto revolucionario tiene que ver con su estructura organizativa. A media que el modelo crecía territorialmente, fue incorporando a otras escuelas, llegando a cubrir a mediados de la década de 1930 una extensión geográfica considerable. Fue dividida en una escuela principal, con internado y varias escuelas seccionales, que llegaron a 22. Estas proporcionaban una educación más rudimentaria a los alumnos, que una vez terminada su educación básica se trasladaban al internado. Elizardo Pérez concebía este sistema como una extensión de la antigua Marka. En la escuela central se reunían todos los profesores calificados disponibles, de manera que pocos maestros podían atender el mayor número posible de estudiantes; asimismo, este sistema posibilitaba que los profesionales de la escuela central supervisasen el trabajo de los profesores de seccionales.

Bibliografia:

“100 personajes de la República”, Edición de La Razón, Junio 2006.

 

 
 
 
 


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