Infundir conciencia ambiental, requiere una educación sobre el cuidado de la madre tierra desde temprana edad, para así, cuando el individuo llegue a la mayoría de edad, sea capaz de identificar y solucionar los problemas ambientales.

 

Muchos hablan del calentamiento global, del cambio climático, del cuidado del medio ambiente pero ¿existe una real conciencia de lo que está ocurriendo en el mundo a consecuencia de la actividad humana?

Prender una luz, desperdiciar agua dulce, no reciclar, son algunos de los mayores problemas con los que podemos aportar desde nuestros hogares aunque generalmente no lo hacemos. ¿Qué estamos transmitiendo a nuestros estudiantes al respecto? Este es un problema serio de deterioro de nuestra única casa que es el planeta Tierra, ya explotado y desequilibrado por los gases de efecto invernadero que emitimos en grandes cantidades, dañando la capa de ozono y provocando desastres naturales.
 
Más allá de la educación tradicional, del simple hecho de impartir conocimiento, se debe encarar una educación que permita a la niñez y a la juventud la incorporación de hábitos sobre el entorno ambiental para poder revertir el efecto que están causando daños a nuestro planeta. Se hace imperiosa la necesidad de explorar al máximo la capacidad de los niños para que aprendan la necesidad de proteger la flora, la fauna, el agua, el suelo y el aire.
 
Entonces, la consigna como maestros es establecer una serie de actividades extracurriculares para  hacer que los niños y jóvenes aprendan sobre la consecuencia de cada uso y abuso de los recursos que ofrece el planeta, desde el agua, los alimentos que salen de la tierra (aunque como citadinos no se den cuanta) hasta el hecho de abusar de la corriente eléctrica o no reciclar la basura.
 
En el ámbito familiar, se constituye en un deber, una obligación moral de los mayores de infundir respeto por la madre tierra a las generaciones más jóvenes. Generar conciencia ecológica tiene que ver con una educación ambiental adecuada, empezando desde la tierna infancia, en el seno de la familia o en las unidades educativas,  periodo en el que se desarrolla su personalidad.
 
Un desarrollo integral del niño basado en principios positivos de respeto,  será la base de una personalidad saludable, equilibrada, a partir de la que se podrá encarar con éxito enseñarle acerca del cuidado de la madre tierra de manera práctica y amena.
 
Si se logra que los niños sean capaces de identificar y solucionar problemas ambientales a edad temprana, podrán continuar con ello en la edad adulta y ser capaces de tomar decisiones correctas respecto a la temática.
 
En el caso particular de nuestro país, muchos compatriotas consideran que Bolivia es un país que no contamina tanto como los países desarrollados. Esto es falso, a consecuencia de la acelerada deforestación, somos un país que contamina igual que un país europeo. Las concentraciones de gases de efecto invernadero son realmente exorbitantes cuando se trata de la tala de árboles, del incremento de las áreas de cultivo y pastizales (que requieren de deforestación) sin tomar en cuenta la contaminación de los ríos, especialmente del Madre de Dios ubicado al sur de Pando, el cual presenta concentraciones de mercurio debido a la explotación del oro aluvional.
 
Es importante informar acerca de la inestabilidad del clima, los cambios y sus consecuencias en los sembradíos y el peligro que esto conlleva a la hora de buscar alimentos que son la base de nuestra subsistencia junto con el agua. ¿Qué harías si ya no existieran alimentos o agua bebible? Esa es una pregunta que deberíamos plantear a nuestros estudiantes para que reflexionen seriamente sobre este tema, pero también es importante escucharlos, saber lo que piensan planteando debates con temas que son actualmente un debate mundial.
 
¿Qué agrupaciones ambientales mundiales existen? ¿Qué tratados internacionales regulan la emisión de gases de efecto invernadero? ¿Cuáles son las principales posiciones a nivel mundial? ¿Cuál la posición actual de Bolivia? Son muchas preguntas que surgen y puedes proponerlas para investigación y debate, para así ser portadores de mensajes que con el tiempo se conviertan en acciones concretas para el bien de la humanidad.
 
Cuatro estrategias para crear conciencia ambiental en las escuelas
 
Dar el ejemplo. 
La actitud de maestros y autoridades de la Unidad Educativa es fundamental para conseguir una buena predisposición que ayude a poner en práctica conductas eco amigables de forma cotidiana
Reciclaje.
Descubrirán la importancia de separarlos, así como de controlarlos generando el mínimo y reciclando correctamente.
Sustentabilidad.
La sustentabilidad en las escuelas es primordial para infundir la cultura de ahorro y el aprovechamiento de energías renovables
Huerto Escolar
El huerto escolar ayudara a concientizar a los niños en el aprovechamiento y uso del suelo.

 

Más allá de la educación tradicional, del simple hecho de impartir conocimiento, se debe encarar una educación que permita a la niñez y a la juventud la incorporación de hábitos sobre el entorno ambiental para poder revertir el efecto que están causando daños a nuestro planeta.

 


Un desarrollo integral del niño basado en principios positivos de respeto,  será la base de una personalidad saludable, equilibrada, a partir de la que se podrá encarar con éxito enseñarle acerca del cuidado de la madre tierra de manera práctica y amena.

 


El huerto escolar ayudara a concientizar a los niños en el aprovechamiento y uso del suelo.

 


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