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Detalles: Categoría: Práctica docente | Publicado el 21 Abril 2017 | Visitas: 2756

Este 23 de abril se celebra una vez más el Día del Libro y los Derechos de autor. Es una fecha que tiene como finalidad fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual. A propósito de este día, el artículo presenta la entrevista al académico y bibliografo boliviano José Roberto Arze.

 

Al recordar este 23 de abril el “Día Mundial del Libro y los Derechos de autor” el académico boliviano José Roberto Arze, nos dijo: “El buen lector no es el que lee más, sino el que más disfruta y aprende con la lectura” resaltando que existen lecturas: informativas, científicas, filosóficas, históricas, biográficas, poéticas o literarias.

En estas circunstancias y al celebrar tan importante día, les pedimos tomar atención a la entrevista realizada al Dr. Arze, bibliógrafo e historiador, miembro de las Academias Bolivianas de la Lengua y de la Historia. Es necesario mencionar que éste importante académico nacional, además fue Director de la Carrera de Bibliotecología y Ciencias de Información de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz y autor de numerosos libros y textos.
 
educabolivia: Este 23 de abril se celebra el “Día mundial del libro y el derecho de autor” ¿qué opinión tiene al respecto?
 
José Roberto Arze. (JRA). El Día Mundial del Libro, también conocido como el Día del Idioma es un importante día. Pero respecto a los derechos de autor, el tema me causa urticaria. Creo que más que derechos de autor, ya que casi nunca les pagan bien sus derechos a los autores, quienes explotan este tema son editores, empresas fonográficas, etc. Son ellos los que si se preocupan, porque es su negocio. Al autor si pudieran no pagarle, no le pagarían. La segunda parte es mucho más comercial, mientras que la primera es más cultural y espiritual.
 
En definitiva, me parece muy bien que se celebre y se conmemore un día al libro, tomando en cuenta el simbolismo de la fecha por las muertes de Cervantes, de Shakespeare y para nuestra América la muerte del Inca Garcilazo de la Vega, también es por esta razón que se recuerda éste día como el Día del Idioma.
 
El mundo está cambiando rápidamente gracias a la tecnología, ¿estos cambios están arrastrando a la literatura y a la edición de libros?
 
(JRA). En el caso de la literatura tiene sus cosas malas y buenas. Lo de bueno es que para el autor hay un acceso muy rápido, en muchos casos lleno de basura, pero hay acceso rápido a la información y eso ayuda desde luego al autor y a los creadores literarios.
 
Al existir millares de páginas web y de intercomunicación relacionadas con Literatura, el correo electrónico es una herramienta interesante para poder intercambiar experiencias y otras cosas entre los autores, entre las sociedades como instrumento para organizar coloquios, congresos y otros.
 
Los procesos de creación literaria, ¿Requieren del uso de la internet? ¿Hasta qué punto esto es conveniente o no?
 
(JRA). No necesariamente, si durante 5.000 años los autores se han batido sin internet, quiere decir que no hay necesidad imperiosa de usar la internet. Indudablemente que ayuda muchísimo. Quizá en el futuro el escritor ya no pueda prescindir de la internet, puede que ocurra, pero por de pronto todavía hay un equilibrio. Sobre todo los escritores que tienen más de 60 años, muy pocos manejan internet. Los menores a esa edad si la manejan, sobre todo para investigación y otras cosas. Es muy útil y muy conveniente, pero no es propiamente un requerimiento.
 
Las publicaciones entrañan problema con los derechos de autor, sobre todo con el uso de la internet. ¿Cómo salvar este problema?
 
(JRA). Se puede salvar este problema tratando de buscar un equilibrio entre lo que es el derecho a la información y el derecho a recibir una remuneración por el esfuerzo del creador.
 
Obviamente hay dos puntos a tomar en cuenta, aquel donde las páginas web son gratuitas, donde uno encuentra información y libros publicados gratuitamente por algunas instituciones benéficas que asumen los costos; y el otro es donde se necesita pagar para poder tener acceso a la información. Existen varias bibliotecas que cobran un pago no sólo para acceder a los libros, cobran por el servicio hasta para consultar algún dato.
 
Habría que analizar hasta dónde es mala o buena la llamada “piratería” y en esto es difícil tomar una posición, ya que si bien el autor deja de percibir derechos, por otro lado se beneficia con la consulta.
 
Hay quienes opinan que la publicación electrónica tiene menos validez curricular que la publicación en papel. ¿Qué opinión tiene al respecto?
 
(JRA). A mi parecer el esfuerzo es el mismo. Otra cosa es la calidad de la producción, si la producción es mala no debería tener valor curricular ni en impreso, ni en digital, ni en nada. Si es bueno el valor debería ser el mismo en las dos o tres formas. Entonces si algunos discriminan esto, puede ser por el prejuicio de que muchas veces el trabajo en internet es de baja calidad, pero ese no es un defecto en sí, es un defecto de quien ha producido el trabajo.
 
¿Qué papel tendría la literatura en un mundo cibernético?
 
(JRA). El mismo papel que ha tenido siempre. Ayudar al crecimiento espiritual de la gente y desde luego los mecanismos de la tecnología permitirían que esto sea más accesible, más técnicamente hecho y otras cosas más.
 
¿En ese sentido, usted piensa que el libro nunca va a dejar de existir?
 
(JRA). Para responderle debemos aclarar primero qué es el libro. Buscaremos una definición de libro que pueda aplicarse desde los rollos del Mar Muerto hasta lo que vemos en la internet. Un libro tiene dos aspectos, por una parte un soporte físico, puede ser un rollo de papiro, pueden ser unos ladrillos, unas tablas de cerámica, pueden ser cueros de oveja, puede ser papel, puede ser un disco sonoro y por último tendríamos las versiones del libro electrónico.
 
El libro es un soporte físico, más fuerte o menos fuerte; y por otra parte es la expresión de ideas a través y sobre todo de la palabra. Entonces, bajo esa definición nunca ha de desaparecer el libro; así como el libro impreso desplazó al libro manuscrito, el libro electrónico creo que desplazará al libro impreso.
 
Por ahora, un libro electrónico ha ayudado muchísimo a rebajar el costo por encontrar libros inaccesibles económicamente en formato digital. Entonces yo creo que al revés de lo que creen algunos, ha de ayudar más bien al libro, pero bajo una nueva concepción del término: libro.
 
La riqueza vinculada al libro se ha de ir enriqueciendo. Antes se decía, la radio está matando al libro, el cine está matando al libro. Siempre hay rivales del libro. Un graffiti mata al libro, porque uno lee el mensaje en la pared, claro que algunos dicen que la muralla es el papel del canalla, pero igual sirve para dar mensajes.
 
¿Resultará afectado el lenguaje de alguna manera?
 
(JRA). Absolutamente sí. Lo que hay que saber es hasta dónde. Por de pronto puedo hacer dos observaciones, que el mundo electrónico, como ocurre con toda la ciencia, ha tomado su vocabulario con palabras tomadas en préstamo, tales como: biblioteca, fichero, archivo, registro. Todos esos términos son de la bibliotecología o de las ciencias de la documentación.
 
Realmente no encuentro que las nuevas tecnologías en sí le hagan daño al lenguaje. Los que hacen daño son los que manejan esas cosas y las manejan mal. Esto ha ocurrido antes y sigue ocurriendo ahora. Empezó a ocurrir antes de que se difunda la electrónica.
 
Las abreviaturas siempre han existido y las personas son obligadas a resumir o abreviar las palabras por el espacio otorgado en las nuevas tecnologías. Han existido tanto las abreviaturas que hay diccionarios de siglas y abreviaturas en todos los idiomas. Ahora obviamente, con la internet, la nueva tecnología y los usuarios se usan abreviaciones de la misma manera.
 
Por último, ¿qué mensaje le daría usted a la comunidad educativa, respecto del libro y el día en que se le rinde homenaje?
 
(JRA). No desprecien ninguna forma de libro, generen cariño por el libro. Cualquiera sea la forma en que se presente, ya sea en forma de libro impreso, de disco compacto, de disco fonográfico, etc. En todos los casos traten de usar racionalmente los instrumentos de la nueva tecnología, sobre todo en la propensión para hacer trabajos prácticos copiando textos de la internet.
 
Y por último, traten de ganar cariño hacia la cultura, nosotros vivimos en un mundo de “analfabetos diplomados”, con títulos de licenciados, de masters o de doctores, son gente que no lee nada. Nada que no sea esa literatura instrumental de su propia profesión.

 

José Roberto Arze, nos dice: “El buen lector no es el que lee más, sino el que más disfruta y aprende con la lectura” resaltando que existen lecturas: informativas, científicas, filosóficas, históricas, biográficas, poéticas o literarias.


El académico José Roberto Arze, miembro de la Academia Boliviana de la Lengua.


Al existir millares de páginas web y de intercomunicación relacionadas con Literatura, el correo electrónico es una herramienta interesante para poder intercambiar experiencias y otras cosas entre los autores, entre las sociedades como instrumento para organizar coloquios, congresos y otros.