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Cada 12 de abril son los niños y niñas los personajes principales y el eje de los objetivos cuando se busca defender y propiciar la aplicación de sus derechos. Pero, ¿alguna vez hemos hablado y enseñado clara y sinceramente sobre ellos?

 

En la construcción de la nueva sociedad boliviana, es muy importante mantener siempre como prioritario salvaguardar la imagen de los niños como personas que piensan y actúan con decisiones propias.  

Bajo una básica ecuación: si los derechos de los niños son serios y reales, entonces sus oportunidades para desarrollar sus capacidades intelectuales para llegar a exitosas metas. Lo fundamental para lo que se desea para un niño, mucho más si está ligado al trabajo escolar, debe centrarse en que reconozca sus capacidades, en que crea en su potencial y en que este informado sobre sus derechos.
 
Es la educación la que debe liberar y aumentar progresivamente las capacidades del niño, ese mismo trabajo educativo debe desarrollar armónicamente en los niños lo social y  la comunicación, este desarrollo debe estar acompañado de mucho afecto, pero con el importante complemento del desarrollo de un pensamiento crítico y científico.
 
¿A qué consideramos una buena infancia? 
 
La imagen de un niño es creada de acuerdo a como la construimos cada uno de nosotros y como la sociedad coadyuva en esa creación. En esta medida se crea una imagen de un niño bañado de valores y también de derechos de vida, de afecto, de educación, de salud, etc. Bajo el anterior concepto, preguntémonos y reflexionemos: ¿A qué consideramos una buena infancia? ¿Cuál es la mejor forma o metodología para que aprendan los niños? ¿Qué misión o meta debe tener la institución educativa entorno a los niños y niñas? Existen varias respuestas a las anteriores cuestionantes respecto del niño.
 
 
El niño como un recurso humano solidario y productivo
 
Todos tenemos, no importa la sociedad donde se viva, la concepción de una vida que comienza en cada niño o niña. Esta naciente vida se puede comparar con un envase vacío al que se debe “llenar”, principalmente, con valores, criterio de análisis, información para toma de decisiones, etc. 
 
En definitiva, y concluyendo la anterior idea, la educación temprana es la base sólida de cualquier proyecto educativo relacionado con la niñez. El camino o la ruta hacia la madurez o el ser adulto en plenitud debe ser hecho con la idea de prepararlo y potenciarlo como un recurso humano solidario y productivo.
 
Al niño tendrá que prepararlo con conocimientos, habilidades y por sobre todo con valores culturales para asumir la construcción de un buen vivir para sí mismo y para los demás.
 
El niño desde su inocencia
 
Se visualiza la idea de un niño desde su inocencia y está marcada la seguridad de su capacidad para su asimilación de los aprendizajes y el denominado “llenado” de conocimientos y valores buscando virtudes en él, que utilice la verdad y se cimente una belleza espiritual. 
 
Puede que sea una visión utópica de la infancia, pero está plagada de peligros y errores cuyo origen está en el mundo circundante. Son las instituciones y las personas mayores que deberían preocuparse por construir ambientes en la que el niño este protegido y tenga continuidad para transmitirle los conocimientos e información adecuados.
 
El niño visto como un proceso biológico y natural
 
Siendo la vida del niño un proceso en escalera hacia la madurez, este proceso debe ser entendido como un proceso natural y por ende biológico. Las etapas biológicas deben ser vigiladas entre la familia y las instituciones educativas. El orden institucional debe asegurar la realización de ajustes necesarios en el ámbito relacionado con el crecimiento del niño.
 
El niño no necesita permiso para aprender
 
Está por demás mencionar y asegurar que el niño es un ser de extraordinarias capacidades. Pero además de ser un ser singular, es un ser con muchas complejidades.  Debemos verlo como el principal actor que coadyuva en la construcción de su vida, de sus conocimientos, de su cultura y de su identidad. 
 
Cada niño y niña es entendido y reconocido como un miembro activo de la sociedad donde vive. Una buena infancia sería aquella en la que el niño es reconocido y promovido.
 
Todos los niños nacen con capacidades de aprendizaje. Para ellos no es necesario preguntar, ni necesitan permisos para aprender. Entendiendo que el aprendizaje es una actividad relacionada con la cooperación y la comunicación. Dentro de esta movida los niños son agentes activos que están ávidos de conocer. 
 
Son las instituciones educativas quienes deben proporcionar encuentros donde niños, niñas y adultos estén reunidos para asimilar y construir conocimiento y por sobre todo cultura.
 
El niño tiene voz propia y es un actor social muy importante. Él influye en la vida de los que están a su alrededor y en la sociedad donde vive. Él construye y toma decisiones de vida junto a sus seres cercanos y son esas decisiones las que deben ser muy bien vigiladas y aconsejadas.
 
Es justo y necesario escuchar a los niños, permitiéndoles que expresen sus temores, pero también para que ellos nos den el valor de encarar los nuestros, por y con ellos.
 
Los niños son muy expresivos, en especial los pequeños, y hay que escucharlos. Además de expresivos, los niños son los mejores oyentes del mundo. Ellos escuchan a la vida, escuchan a otros, a los adultos, a su familia y a sus compañeros.
 
Al ser los niños seres muy sociables, no es necesario enseñarles la socialización. En esto la escuela toma mucha importancia y debería convertirse en un ambiente de múltiples personas que escuchan. Los maestros y los niños tienen que escucharse en una relación de aprendizaje y de enseñanza mutua.
 
El niño y niña en los nuevos documentos curriculares
 
Estos son algunos de los lineamientos de la  Educación  Inicial en Familia Comunitaria, respecto de los documentos curriculares  enmarcados en la Ley de Educación "Avelino Siñani": 
 
  • …la descolonización de las estructuras mentales permitirá la transformación de estas, en mentalidades creadoras, emprendedoras y productivas encontrando su base en la formación integral de niñas y niños que crecen en una cultura, en una comunidad y en una familia contribuyendo de este modo en la formación de la persona que Bolivia como Estado Plurinacional requiere.
  • La incorporación de la visión e interpretación del mundo es asumida por las niñas y los niños a partir de las pautas socioculturales de cuidado, atención y educación que se establecen en la familia y la comunidad, fortaleciendo de esta manera su identidad social y cultural. 
  • La espiritualidad y los valores se enfocan desde la curiosidad acerca del cosmos, potenciando sus saberes, habilidades expresivas e imaginativas, sueños y actividades lúdicas de las niñas y los niños, vinculados a la identidad cultural de su familia y comunidad, el cuidado, la protección, la defensa, y agradecimiento a la Madre Tierra. 
  • …el espacio para el desarrollo de la espiritualidad y los valores sociocomunitarios, están  articulados  con elementos de la naturaleza y las experiencias cotidianas desde la familia, el aula, la unidad educativa y la comunidad, donde las niñas y los niños desarrollan, la unidad, igualdad, inclusión, dignidad, libertad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, respeto, afecto, solidaridad, reciprocidad, complementariedad, equidad social y de género, bienestar común, responsabilidad y  justicia social, que son abordados a partir de la articulación con los contenidos de otros campos.
  • En todas las actividades educativas y productivas debemos propiciar la participación equitativa de las niñas y los niños promoviendo de esta manera la equidad de género y el respeto a la diversidad.
  • El accionar educativo no debe restringirse al trabajo en aula con tareas excesivas que limiten su creatividad, en este sentido se debe propiciar actividades lúdicas y recreativas en diferentes espacios que contribuyan a la formación integral de las niñas y los niños.
  • Es así que la educación inicial en familia comunitaria escolarizada se constituye en un espacio propicio para la detección de indicios, signos de riesgo, o identificar talentos extraordinarios, también impulsa el programa de alerta, evaluación, seguimiento y orientación a los proceso educativos inclusivos. 
 
El niño y la niña en la Nueva Constitución Política del Estado
 
Artículo 58. 
…Las niñas, niños y adolescentes son titulares de los derechos reconocidos en la Constitución, con los límites establecidos en ésta, y de los derechos específicos inherentes a su proceso de desarrollo; a su identidad étnica, sociocultural, de género y generacional; y a la satisfacción de sus necesidades, intereses y aspiraciones.
 
Artículo 59
…Toda niña, niño y adolescente tiene derecho a su desarrollo integral…Todas las niñas, niños y adolescentes, sin distinción de su origen, tienen iguales derechos y deberes respecto a sus progenitores. 
 
Artículo 60 
…Es deber del Estado, la sociedad y la familia garantizar la prioridad del interés superior de la niña, niño y adolescente, que comprende la preeminencia de sus derechos…
 
Artículo 61 
…Se prohíbe y sanciona toda forma de violencia contra las niñas, niños y adolescentes, tanto en la familia como en la sociedad…Se prohíbe el trabajo forzado y la explotación infantil. Las actividades que realicen las niñas, niños y adolescentes en el marco familiar y social estarán orientadas a su formación integral como ciudadanas y ciudadanos, y tendrán una función formativa”.
 
Artículo 82
…El Estado garantizará el acceso a la educación y la permanencia de todas las ciudadanas y los ciudadanos en condiciones de plena igualdad…El Estado apoyará con prioridad a los estudiantes con menos posibilidades económicas.
 

Lograr que los niños comprendan sus derechos no es una actividad fácil. Pero, tendría que ser una labor de todos. Es necesario que los padres y docentes vayan abordando el tema poco a poco con los niños y niñas bolivianos.

 

Rosseau en el siglo XVIII, introdujo el concepto “el niño nace bueno, es la sociedad quien lo corrompe”. Consideraba que el niño posee una bondad innata y que sus impulsos naturales deben ser aceptados tal y como son. Postulaba que la educación debe entender al niño, satisfacer sus necesidades y mejorar sus intereses naturales.

 


Convengamos que de la manera como sean entendidos o concebidos los niños y niñas, se dará la relación y el trato que se tenga con ellos o ellas. Ello repercute también en nuestras intervenciones educativas.


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