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Detalles: Categoría: Escuela y comunidad | Publicado el 23 Noviembre 2017 | Visitas: 2599

Cada 25 de noviembre en nuestro país y en el mundo se conmemora el "Día Internacional contra la Violencia hacia la mujer". En 1981 en un encuentro latinoamericano realizado en Bogotá las mujeres denunciaron la violencia de género a nivel doméstico y la violación y el acoso sexual entre muchos otros abusos.

 

En este encuentro también se denunciaron temas sobre violencia hacia la mujer relacionadas con la tortura y abusos sufridos por haber sido prisioneras políticas.

Fue Republica Dominicana la que trabajo la idea ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y este planteamiento tuvo el apoyo de 60 gobiernos. El movimiento internacional empujo a que se plasme un documento que tenga como objetivo el que gobiernos y población acaben  con la Violencia de Genero no sólo en Latinoamérica y el Caribe sino en el mundo.
 
Entendiendo el concepto: violencia contra la mujer
 
Los medios de comunicación, en especial hoy en día, difunden esta frase casi de forma cotidiana. Pero qué debemos entender como “violencia contra la mujer”. La respuesta es concreta: se la entiende como todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer.
 
No se considera como violencia contra la mujer al hecho concreto como tal; el sólo hecho de amenazar ya se debe considerar un hecho violento. La coacción o la privación de libertad, junto a la violencia domestica son ejemplos muy negativos de este tipo de violencia en contra de la mujer. Otros delitos a considerar son los cometidos por cuestiones de honor, los crímenes pasionales y la trata de mujeres y niñas.
 
A lo anterior debemos mencionar como algo muy negativo a la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado y el infanticidio de niñas, los ataques con ácido y por supuesto toda violencia relacionada con la explotación sexual y económica.
 
Una mujer tiene que estar informada si está viviendo una situación de violencia
 
En un momento crítico es sencillo saberlo, pero difícil aceptarlo. Toda mujer debe saber que cuando lesionan su integridad física, emocional y sexual ya está, lamentablemente, en una situación de violencia. 
 
Si ya se dan manifestaciones agresivas como: empujones, jalones de cabello, pellizcos, etc. ya se está en situación de violencia.
 
El hecho de escuchar  descalificaciones como por ejemplo “estas gorda”, “esta comida no sirve”; además los gritos, las amenazas y humillaciones también son formas de violencia.
 
¿Puede llegar a justificarse la violencia?
 
Nada pero absolutamente nada justifica la violencia. No existe ninguna conducta de la mujer que justifique ejercer violencia en contra de ellas. Queda claro que la violencia es de plena responsabilidad de quien la ejerce.
 
Muchos argumentan actos violentos contra la mujer a causa del consumo de alcohol y drogas. Definitivamente no es justificativo, sólo se puede concluir que su consumo contribuye en gran manera a que esta violencia aparezca o se incremente.
 
El lugar del hombre es la calle y el de la mujer la casa
 
En otras ocasiones argüimos que la sociedad y la cultura nos empujan a realizar y a aceptar acciones machistas. El ser humano acepta frases tales como que el hombre debe ser siempre el fuerte, el que controla, y el que provee. Por el contrario la mujer es vista como la débil, la dominada y es sólo un ser reproductor. 
 
El ser humano, hombre o mujer, no es de ningún lugar. Todas y todos podemos realizar en mayor o menor medida las mismas actividades con iguales responsabilidades. 
 
Si eres víctima de violencia, ¿qué puedes hacer?
 
Lo primera acción por realizar es romper el silencio y recurrir a alguna persona y contarle la situación por la que pasas. En caso de emergencia hay que acudir inmediatamente a la policía, o a un centro hospitalario, o a una amistad conocida de mucha confianza. 
 
Si tu situación de violencia en tu hogar lo amerita, debes considerar un plan de seguridad. Considera vías de escape, teléfonos de emergencia memorizados y lugares a donde recurrir.
 
En nuestro país tienes instrumentos que te amparan 
 
Bolivia ha promulgado la “Ley contra la Violencia en la Familia y/o doméstica” el año 1995. Esta norma establece políticas ordenando sanciones contra los agresores y promueve medidas protectoras en favor de la mujer en ámbitos físico, moral y sexual. 
 
 
La realidad de hoy en día es un tanto triste ya que faltan acciones y políticas que lleven a la práctica esta Ley que protege a la mujer boliviana respecto de cualquier acto de violencia en su contra.
 
Los centros de denuncia en nuestro país son varias: Brigadas de Protección a la Familia, Servicios Legales Integrales Municipales (SLIMS), Policía Nacional, Defensoría de la Niñez y Adolescencia o el Ministerio Público.

 

Enlaces relacionados:
 
La Ley Nro. 348: "Ley Integral para garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia"
 
Cartilla: "Conociendo mis derechos: Ley Integral para garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia"
 
Invertir y movilizar para poner fin a la violencia contra las mujeres
 
Actúa y pinta tu día de naranja
 
 
Materiales publicados por el Ministerio de Educación:
 
Sistema de referencia y contrareferencia para la atención de casos de violencia en el ámbito educativo
 
Flujogramas sobre la Violencia
 

Todas las instancias legales tienen la obligación de brindarle atención integral y gratuita, orientación, información, acompañamiento y darle a la mujer apoyo legal y psicológico, con el respaldo de abogados, psicologos y trabajadores sociales desde la denuncia hasta la conclusión de los casos.

 

El Ministerio Público, a través de las y los fiscales, es quien debe encabezar la investigación de los casos de violencia, dirigiendo y coordinando sus acciones con la nueva instancia que se crea en la Policia: la Fuerza Especial de lucha contra la violencia, la FELC-V.


Las autoridades de las comunidades deben recibir las denuncias de forma verbal y gratuita y tienen la obligación de disponer medidas de protección en favor de la mujer. Si el caso de violencia es más grave deberán ser atendidas por la justicia ordinaria.