El agua es el componente básico para la vida, sin ella no existiría vida; en realidad, no habría planeta, ya que el 70 % está formado por agua. Por lo tanto la conservación del agua debe representar un cambio total de hábitos...

 

El agua es el componente básico para la vida, por tanto  es nuestra responsabilidad  aprender a hacer un buen uso de ella para mantenerla pura  y segura para su consumo, no solo para nosotros, sino también para las futuras generaciones.

El agua es esencial para la vida, y fundamental para almacenar el calor proveniente del sol, porque regula la temperatura y crea condiciones adecuadas para el desarrollo de la vida. Hace que la tierra sea un planeta habitable.

Los océanos, ríos, lagunas o bofedales  acogen y alimentan a diferentes formas de vida de flora y fauna y, aunque en la tierra algunas pueden vivir mucho tiempo sin agua (como el cactus), el agua es la principal fuente para la vida.

El 97.5% del total del agua del planeta está en los mares y océanos, es salada y no es apta para consumo humano, y sólo el 2.5% restantes es agua dulce.

Pero no podemos disponer de toda el agua dulce del planeta, porque:

    El 68,9% de toda agua dulce está en forma de nieve, hielos eternos y en los casquetes polares
    El 0,001% está en la atmósfera.
    El 30,8% en aguas subterráneas profundas.
    Y sólo el 0,3% está disponible en lagos, ríos o a poca profundidad en el suelo.


En realidad es un porcentaje muy pequeño de agua el que tenemos para vivir, por lo cual es sumamente importante hacer un buen uso para que la vida siga existiendo en nuestro planeta. Si bien se renueva a través del ciclo del agua,  las actividades humanas están contribuyendo al calentamiento global, lo cual incide directamente en la  escasez de este líquido elemento.

El modelo de desarrollo impuesto por la cultura occidental, ha puesto a nuestro planeta en una situación de extrema vulnerabilidad, situación que pone en riesgo la vida de todas las especies que en él habitan, incluido el hombre. En vista de los inminentes cambios climáticos que estamos sufriendo,  científicos del mundo han levantado su voz, pidiendo a gobernantes e industriales, en especial a los más industrializados, que se tomen medidas inmediatas para detener y mitigar el calentamiento global del planeta y la disminución creciente de agua, además de otras recomendaciones a fin de evitar una mayor catástrofe a nuestro planeta.

El capitalismo en su afán de saciar sus grandes beneficios económicos opera por encima de los Estados, no les preocupa el ciclo reproductivo del líquido elemento, no les importa extraer más de lo debido, su objetivo es cumplir con las demandas del mercado exterior, sin importar que está sobreexplotación afecta directamente a la flora y fauna silvestre y la condena a su exterminio.

Esta tendencia va acompañada por  nuestra mentalidad antropocentrista, el hombre se siente el rey de la creación, que todo fue puesto a su servicio y, que puede hacer y deshacer a su antojo. No logramos comprender que la madre tierra nos entrega sus recursos para satisfacer las necesidades de todos sus hijos.

El agua no es un recurso mineral de necesidad para la vida, el agua es más que eso, el agua es un ser vivo, que además nos da vida, son las venas que corren por el cuerpo de la madre tierra. El agua es vital para la vida es un bien público y su acceso es un derecho humano. Por lo tanto no puede ser tratado como una mercancía; el agua es de todos y de nadie, pertenece a la tierra y a los seres vivos, incluyendo al hombre y la madre naturaleza.

El  panorama que se viene es preocupante, ya que el modelo globalizante en el que está embarcado el mundo, se está caracterizando por muchos problemas y esto lleva a pensar que en un futuro inmediato, el agua, su posesión y utilización provocará mayores conflictos.

Las montañas con pérdida de glaciares, los valles con reducciones en sus caudales, pérdida de vertientes, procesos erosivos y los llanos con inundaciones extrema conforma un contexto urgente a atender, particularmente en nuestro país.

A simple vista, una de las consecuencias del calentamiento global que más gráficamente nos permite visualizar su impacto es el acelerado proceso del derretimiento de los glaciares. Donde antes había hielos eternos solo quedan las montañas cada vez más desnudas y por supuesto una consecuencia directa es la escases de agua; en la actualidad, podemos ver por ejemplo en nuestro país se está sufriendo este fenómeno en varias ciudades.

Para los científicos bolivianos la falta de agua ya es uno de los temas más urgentes. Si pocos años atrás la llamada "guerra del agua" llevó la muerte a varios ciudadanos que reclamaban por el acceso al agua en manos de empresas privadas, ahora el gran temor de nuestras  es que el agua no alcance. Las altas temperaturas no solo están derritiendo sus glaciares sino que además están secando las represas que proveen de agua, ya sea por la falta de lluvias o la evaporación del agua, es por esa y otras razones que el racionamiento es  "inminente".

El acceso al agua segura, como factor vital, se verá altamente afectado, lo que derivará en implicaciones de diversos sectores de la economía, fundamentalmente en la agricultura, la salud, la infraestructura y servicios. Todos estos implicando efectos crónicos sobre los medios de vida, tanto en el ámbito urbano, como en el rural.

Ante este estado de situación, todos coinciden en que es imposible revertir el cambio climático pero afirman que podemos trabajar para adaptarnos. Para eso se requiere educación y no sólo restringir o racionar el uso del agua,  sino también llevar a cabo, de manera urgente, obras de infraestructura como nuevas represas que logren capitalizar al máximo las aguas de deshielo, las subterráneas y las provenientes de las lluvias.

Sabemos que el problema nos afecta directamente, por lo que el cuidado del agua es cada vez más importante y juntos, con acciones simples, podemos hacer una diferencia real en favor de nuestro planeta, lo cual implica cambiar hábitos y adoptar una cultura de ahorro de agua. Aquí te sugerimos 10 maneras sencillas de cuidarlas desde tu casa.

 
 
 

 

El agua es esencial para la vida, y fundamental para almacenar el calor proveniente del sol, porque regula la temperatura y crea condiciones adecuadas para el desarrollo de la vida. Hace que la tierra sea un planeta habitable.


El capitalismo en su afán de saciar sus grandes beneficios económicos opera por encima de los Estados, no les preocupa el ciclo reproductivo del líquido elemento, no les importa extraer más de lo debido, su objetivo es cumplir con las demandas del mercado exterior, sin importar que está sobreexplotación afecta directamente a la flora y fauna silvestre y la condena a su exterminio.


Es imposible revertir el cambio climático pero afirman que podemos trabajar para adaptarnos. Para eso se requiere educación y no sólo restringir o racionar el uso del agua,  sino también llevar a cabo, de manera urgente, obras de infraestructura como nuevas represas que logren capitalizar al máximo las aguas de deshielo, las subterráneas y las provenientes de las lluvias.


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