Bolivia se ha planteado el desafío de lograr una convivencia pacífica, equilibrada y armónica entre sus pueblos y sus habitantes. De estos últimos se espera también una armoniosa relación con la naturaleza y el Cosmos.
Es responsabilidad de las bolivianas y bolivianos aportar, desde el lugar en que se encuentran y el rol que desempeñan, en la construcción de esta nueva visión de vida en comunidad.
Lo anterior implica contar con mujeres y hombres que, sin distinción de origen étnico, cultura, religión, estatus económico, ni diferencia de edad, practiquen una cultura de paz y buen trato, donde los valores socio-comunitarios de nuestros pueblos originarios, sean la base que sustente la formación de las personas.
Carpeta Pedagógica “Una educación sin violencia para Vivir Bien”
El Ministerio de Educación, en coordinación con la Dirección de Planificación, la Unidad de Políticas Intracuturales e Interculturales y el Equipo de Género, generacional y social, ha anticipado la implementación de acciones de prevención de la violencia en el ámbito educativo.
Dirigido a docentes y estudiantes de todas las Escuelas Superiores de Formación de Maestras y Maestros del país con el objetivo de erradicar todo tipo de violencia que afecta el normal desarrollo de las vidas de niños, niñas, adolescentes y estudiantes en los centros educativos del país.
Para lo anterior se ha preparado un documento denominado: Carpeta Pedagógica “Una educación sin violencia para Vivir Bien”, la cual ha sido diseñada para brindar orientaciones teórico-conceptuales y metodológicas respecto de un tema de mucha preocupación para la sociedad boliviana, todo en el marco de la Constitución Política del Estado, la Ley de la Educación 070 “Avelino Siñani - Elizardo Pérez” y el Sistema Plurinacional de Formación de Maestros y Maestras.
De forma teórica, el documento tiene el objetivo de brindar información precisa de los términos e implicancias de la violencia en el ámbito educativo, que en la actualidad se ha convertido en una situación cotidiana que trasciende a la escuela afectando a las familias y la sociedad. La violencia se utiliza como un “mecanismo de regulación de comportamiento” por lo que es importante tratarla desde diferentes instancias.
A la vez el documento ofrece metodologías, como otro componente de apoyo. La idea es fortalecer y complementar el proceso de implementación de prevención de la violencia en el ámbito educativo, utilizando como medio para detección, atención y sanción el proyecto comunitario de transformación educativa. Se trata de una metodología que aportará a la capacitación y formación de docentes y estudiantes de las ESFM del país.
“El desarrollo de los valores socio-comunitarios productivos son fundamentales para promover la convivencia pacífica, equilibrada y armónica entre los seres humanos, la naturaleza y el Cosmos, a través de la práctica de valores como, la unidad, igualdad, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, honestidad, paz, inclusión física, cognitiva y social en la familia, la comunidad y el Estado, equidad social y de género en la participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social, distribución y redistribución de los productos y bienes sociales”. (Diseño Curricular de Formación de Maestras y Maestros, 2011)
La Carpeta Pedagógica “Una educación sin violencia para Vivir Bien”, es resultado de un proceso de elaboración participativo, orientado a la construcción de la cultura de paz y buen trato. El mismo se realizó a través de acciones estratégicas de prevención de la violencia, maltrato y abuso en el ámbito educativo, para así responder desde las necesidades y demandas de docentes y estudiantes, sobre factores asociados al tema de la violencia.
Construyamos espacios de convivencia pacífica y armónica desde el ámbito educativo
La situación actual de la violencia, en la región y en nuestro contexto, demuestra que se trata de una problemática latente en nuestra realidad, que se presenta día a día, al extremo de constituirse en un hecho “natural” y normal en la vida privada y pública de nuestras familias, instituciones, organizaciones, zonas, barrios, comunidades, pueblos y ciudades. Muchas veces podemos sentirnos impotentes ante esta problemática, otras consideramos que resolver el problema es responsabilidad de otras y otros, siendo cómodo desentendernos de la situación.
En este sentido, debemos ser conscientes que la educación es un poderoso medio para perpetuar valores y formas de vida en la sociedad, que se reproducen y trasmiten de generación en generación y hacia otros contextos como hábitos normales que forman a los individuos y grupos de individuos.
La sociedad se pregunta, cada vez más frecuentemente, quién podrá poner un alto a la violencia. Debemos formular preguntas cuyas respuestas estén dirigidas a orientar y capacitar en la prevención de la violencia en el ámbito educativo.
¿Cómo tener una educación sin violencia para Vivir Bien? ¿Qué es Vivir Bien? ¿Qué entendemos por violencia? ¿Por qué es tan difícil superar la violencia en nuestros contextos? ¿A quiénes afecta este mal? ¿Qué rol jugamos las y los docentes en los centros educativos? ¿Cómo debiéramos educar a los y las estudiantes? ¿Qué y cómo construir una vida en comunidad libre de violencia? ¿Qué implicancias tiene la violencia en la vida cotidiana de nuestros y nuestras estudiantes? ¿Qué dicen los aportes teóricos sobre éste tema? ¿Qué dicen las organizaciones internacionales sobre ésta problemática? ¿Qué pensamos de la violencia contra las mujeres y niñas en los centros educativos?, ¿Qué acciones se han realizado para coadyuvar a la solución de este problema?.
Enlace relacionado:
El Papel de la Educación en la Prevención de la Violencia de Género




